
El 26 de mayo, Solemnidad de la Santísima Trinidad, el Arzobispo de Lima, Mons. Carlos Castillo, celebró una misa en la que recibió al grupo laico "Milagro Eucarístico Perú 1649". Este grupo le entregó un cuadro que retrata el milagro, que luego fue venerado en la capilla del Santísimo Sacramento. En su homilía, el arzobispo resaltó la importancia de la comunidad de fe y el amor hacia Dios y los hermanos, mencionando el milagro de Eten, donde un Niño apareció en una hostia eucarística como símbolo de comunidad y compartir.
Mons. Castillo instó a superar el individualismo y a valorar la diversidad cultural en unidad, como la Trinidad, destacando que todos tienen un lugar indispensable en la comunidad. El milagro eucarístico ocurrió el 2 de junio de 1649 en Santa Magdalena de Ciudad Eten, donde el Divino Niño se apareció en una hostia consagrada, y se repitió el 22 de julio del mismo año con la aparición de tres corazones entrelazados, simbolizando la Santísima Trinidad.
Estos eventos fueron certificados por las autoridades eclesiásticas de la época, y los documentos originales se conservan en el Convento de San Francisco de Lima y en el Archivo Nacional de Indias de Sevilla. El Cardenal Robert Prevost, ex Obispo de Chiclayo, buscó el reconocimiento del Vaticano para el milagro eucarístico, entregando en 2019 al Papa Francisco un documento con la historia de la devoción y 20,000 testimonios de fe.