
La Federación de Nuestra Señora de Aránzazu, que incluye los monasterios de Belorado, Orduña y Derio, solicitó a la Santa Sede el nombramiento de Mons. Iceta como Comisario Pontificio. Este nombramiento le otorga todos los derechos y deberes del Superior Mayor y su Consejo, incluyendo la representación legal en el ámbito civil. El anuncio coincide con el fin del mandato de Sor Isabel de la Trinidad como abadesa del Monasterio de Santa Clara de Belorado el 29 de mayo.
El arzobispado informó que Sor Isabel fue notificada del fin de su mandato y del nombramiento del Comisario Pontificio, con efectos inmediatos. Además, se prohibió el acceso a los monasterios a Pablo de Rojas y José Ceacero, vinculados a la Pía Unión de San Pablo Apóstol.
Se destacó la importancia del respeto hacia las hermanas y se indicó que cada una deberá expresar si desea continuar en la Iglesia Católica. La renuncia pública a la Iglesia resultaría en la excomunión latae sententiae, expulsándolas de la vida consagrada.
El arzobispado mostró preocupación por la atención espiritual de las hermanas mayores y consideró prioritaria su atención espiritual adecuada. Para gestionar la situación, se formará una comisión encabezada por Mons. Iceta, junto con la presidenta y secretaria de la Federación de Nuestra Señora de Aránzazu, y otros miembros del arzobispado.
Esta comisión se encargará de la administración de los monasterios, realizar una auditoría e inventario, y podría recurrir a despachos profesionales para asuntos jurídicos, civiles, fiscales o penales. Se recordó que los bienes de los monasterios pertenecen a la comunidad como entidad jurídica, y en caso de supresión de los monasterios, estos bienes se integrarían en la Federación de las Hermanas Clarisas de Nuestra Señora de Aránzazu.